¿Por qué están cambiando los airbags?

No es un tema nuevo en esta sección, pero bien vale la pena repasarlo a raíz de muchos anuncios que se leen sobre defectos de estos elementos.

Fuente: www.motor.com.co

Los airbags como tales, es decir, las bolsas, no tienen servicio ni reparación, pues la única forma de saber si están buenas es estallándolas. Lo que puede dar señales de alerta o molestar son los sensores de desaceleración y la parte electrónica que los interpretan y que activan una corriente eléctrica que hace inflar las bolsas. Ya volvemos sobre eso.

Takata, fabricante japonés de airbags, tuvo que cambiar ¡40 millones de bolsas! en carros de 19 marcas diferentes, casi todos fabricados entre 2002 y 2015. Es una campaña de recambio gratuito en vehículos que pudieron tener problemas de humedad, especialmente en zonas climáticas críticas, y esta condición podía evitar la reacción oportuna de los agentes químicos y a veces la cápsula donde están contenidos estalla de manera incontrolada y despide pequeñas partículas de metal.

El airbag no tiene infladores como uno se los imagina. Las bolsas se abren por unos instantes, milésimas de segundo, mediante la reacción a una señal eléctrica que activa una mezcla de azida de sodio (NaN3) con nitrato de potasio contenida en una cápsula y produce el nitrógeno que infla la bolsa. Esta señal llega de los sensores del carro que la generan milésimas después de detectar la desaceleración y, al salir, las bolsas sostienen a la persona durante segundos y se desinflan de inmediato porque están estalladas y así evitan que esta se sofoque o pierda respiración.

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Se produce una nube de polvo en la cabina, el mismo que evita que se peguen las bolsas, hay un ruido importante por el estallido que es muy fuerte y revienta los plásticos donde están alojadas y, en algunos casos, hay golpes livianos en la cara cuando los cinturones no están bien puestos o no tienen también un sistema pirotécnico parecido al de los airbags que los tensionan automáticamente para evitar que la persona se pegue con la bolsa. Airbags sin cinturones ajustados no sirven en la misma dosis. Pero lo clave es que salvan millones de vidas en contingencias donde las lesiones podrían ser inevitables.

Para saber si su carro es susceptible de este cambio gratuito consulte en las páginas de Internet de la marca o con su concesionario refiriendo el número VIN de identificación internacional que tiene.

Los airbags no son reparables, se cambian por nuevos si han operado. Si el bombillo enciende en el tablero es cosa electrónica que hay que atender de inmediato, porque, en principio, la parte de los airbags está garantizada para la vida del vehículo, pero no el sistema. Tampoco es viable instalarle airbags a un carro que no los tiene, pues es un complejo sistema de sensores calculados para el peso, condición y posición en cada vehículo, y los alojamientos son especiales para que se rompan fácilmente, etc. Y lo más dramático que sucede cuando se hacen reparaciones por fuera de las normas de la marca y del concesionario, eventualmente hay esos hechizos, es que la única forma de saber si funcionan es en un accidente… Y si fallan…

Fuente: www.motor.com.co

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