Subaru WRX y STi

Las estrellas del rally vuelven a las calles colombianas

Fuente: www.publimetro.co

Tecnología de trocha. El Subaru WRX y el WRX STi llegan a Colombia con una historia y una reputación obtenidas en las más duras etapas del rally.

Deportividad todo terreno. Los dos sedanes deportivos entran con tecnología de punta y músculos para los gomosos.

Hay marcas que están indeleblemente asociadas con un tipo de automovilismo. Ferrari lleva de inmediato a recuerdos de sus monoplazas en la Fórmula 1. Porsche, a los autos de gran turismo que han dominado Le Mans y las carreras de larga duración. BMW construyó su reputación a través de las carreras de turismos y sus duelos con Ford, Alfa Romeo o Seat. En el caso de los rallies, dos compañías tienen la primacía: Lancia y Subaru.

La marca italiana era la dominadora absoluta en los años 80, hasta que dos compañías japonesas entraron a batallar en la década siguiente. La marca de las siete estrellas dominó en las pistas con títulos de constructor en 1995, 96 y 97, y con Richard Burns y Petter Solberg ganó los campeonatos de 2001 y 2003. Esto los metió en la memoria de los aficionados, así como las victorias en el campeonato japonés Super GT y las 24 Horas de Nürburgring.

Sus armas fueron los Subaru WRX y WRX STI, derivados de sus sedanes Impreza. WRX es la sigla de World Rally eXperimental, destacando el surgimiento de estos vehículos en las pistas del Mundial de Rallies. STI alude a Subaru Tecnica International, la división de la marca japonesa que construía los vehículos de competencia con el apoyo de la firma británica Prodrive.

En la actualidad, la diferencia entre el Subaru WRX y el STI es similar a la diferencia entre las gamas S y RS de Audi. Ambos autos comparten la base estética con los Impreza y, de paso, con la crossover XV. También comparten el distintivo de la marca de las siete estrellas, la tracción permanente a las cuatro ruedas que los hizo fuertes en el rally.

Algo va de un lado a otro

La gran diferencia es en el motor, aunque ambos vehículos contienen la misma arquitectura de cuatro cilindros opuestos en modo “boxer” y turbocargador. En el caso del WRX, el motor es de 2.0 litros de capacidad, generando 268 caballos de potencia. El STI aumenta la capacidad a 2.5 litros, con lo que la potencia sube a 310 caballos.

Cabe destacar también los cambios estéticos. Mientras el WRX es una versión un poco más discreta, en el STI todo indica deportividad. Empezando por un gigantesco alerón trasero, las líneas demuestran de un automóvil para los usos más estrictos. Ambos comparten al frente enormes parrillas y una toma en el capó, para alimentar los motores y responder a cualquier reto.

Eso sí, para usarlo se necesita un piloto que sepa lo que está haciendo, y que se lo aguante. El control de tracción, el sistema de vectorización de torque y el ajuste de suspensiones (firmes) y frenos (muy sensibles) están determinados para aumentar la sensación de deportividad. Esto en ciudad no es tan bonito, en especial con los huecos característicos de Bogotá que hacen delicados los rines de 18 pulgadas.

Además las versiones más viscerales vienen con una transmisión manual de 6 velocidades, propia para canalizar el rallista interno. Para quien quiera comodidad en tráfico (¿en serio?), está la ya tradicional transmisión CVT.

El deporte con estilo

Hasta los mayores deportivos hoy día tienen que tener accesorios importantes. Los WRX y STI cuentan con una pantalla de 5.9 pulgadas, con acceso a Apple CarPlay y Android Auto; un equipo de sonido Harmman-Kardon con seis parlantes; asientos de cuero, con posavasos para las sillas traseras, y un aire acondicionado bizona. Eso sí, la deportividad se nota en la pantalla central de 3.5 pulgadas, en el tablero, que permite ajustar todo tipo de indicadores mecánicos para la pista o el rally.

El Subaru WRX cuenta con la tecnología Eyesight de la marca. Esta tecnología, una de las más extensas en asistencias al manejo, combina controles de asistencia de carril, de crucero y de parqueo para una conducción más sencilla y segura. Ambas versiones cuentan con cámara de reversa, control de tráfico cruzado y asistencia de frenado de emergencia.

Todo esto, por supuesto, cuesta, así como su origen japonés. El WRX, que es posiblemente el más cercano al público colombiano, llega por un precio cercano a los 147 millones de pesos, mientras que el STI pasa a $209 millones. Estos precios lo ponen en una competencia particular, debido a que sus rivales no son tan claros.

Es evidente que Subaru no tiene el efecto halo de las marcas alemanas, pero su prestigio es superior y muy bien ganado. Hot hatches como el Seat León Cupra, el Volkswagen GTI y el Ford Fiesta ST son muy pequeños para hacer competencia al WRX. Los sedanes BMW M, Mercedes-AMG o Audi S se pasan de precio. Y esto puede sonar extraño, pero para los gomosos les puede sonar igualmente la atención un Ford Mustang.

Pero la marca japonesa tiene sus fieles. Pueden ser quienes vieron a Richard Burns luchar con Tommi Makkinen y Carlos Sainz (padre) en los rallies. O quienes jugaron Gran Turismo y conocieron infinidad de versiones. Incluso no faltan quienes tuvieron la recordada Subaru Leone, conocida en Colombia como “campera”.  Para ellos, el WRX y el STI no necesitan explicación, ni justificación: son autos únicos.

El carro en un minuto

Modelo: Subaru WRX Eyesight 2020

Motor: 2.0 litros, cuatro cilindros horizontalmente opuestos. 268 caballos de potencia, 350 Nm de torque.

Transmisión: Mecánica de 6 velocidades o CVT con levas en el timón.

Tracción: Permanente a las cuatro ruedas

Pro: Un deportivo de cuatro puertas y para cuatro pasajeros.

Contra: No hay compromisos en la deportividad, y su espalda se dará cuenta.

Precio: desde $146’900.000.

Fuente: www.publimetro.co

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